En la desnuda tierra del camino
La hora florida brota,
Espiono solitario
Del valle humilde en la revuelta umbrossa.
Ei salmo verdadero
De tenue voz hoy torna
Al corazon, y al labio,
La palabra quebrada y temblorosa.
Mis viejo mares duermen ; se apagaron
Sus espumas sonoras
Sombre la playa estéril. La tormenta
Camina lejos en la nube torva.
Vuelve la paz al cielo ;
La brisa tutelar esparce aromas
Otra vez sombre el campo, y aparece,
En la bendita soledad, tu sombra.